
El recién estrenado diario Libre ya causó revuelo. Con una nota casi policial sobre Sofia Gala fumando marihuana, presentada en tapa con un título sin verbo (ver foto), el diario de la editorial Perfil provocó varias repercusiones y re-instaló dos debates. El primero y más transitado, al menos en medios de comunicación, es el del consumo de marihuana. La otra discusión, que parece un poco más reciente, es la de cual es la función que debe cumplir el periodismo y hasta que punto puede entrometerse en la vida privada de las personas públicas. Sobre la primera cuestión no hay mucho para destacar. Como cada una de las veces que la agenda mediática se encargó de tratar este tema, aparecieron un sin fin de opiniones cruzadas entre quienes experimentaron y quienes condenan el consumo sin revisar el origen de sus prejuicios. De lo que prácticamente no quedaron dudas es de que se trata de un hecho particular que solo le incumbre a Sofia Gala y su círculo íntimo. Relacionado a esto aparece el segundo punto de discusión referido a si está bien que se haga una nota casi policial sobre algo que ya casi no se considera delito y no perjudica a ningún tercero.

Respecto a esto último hay varias cosas para destacar. Hay una frase vieja y trillada que dice que se hable mal o se hable bien de algo, lo importante es que se hable. La polémica tapa del Diario Libre parece hecha con ese objetivo. Evidentemente, la gente de editorial Perfil dio con un tema que, observando la repercusión posterior, levantó polvareda. La pregunta, que casi nunca tiene respuesta, es: ¿por que levantó polvareda? ¿Es la sociedad la que le dio semejante notoriedad a una no-noticia? ¿Le interesa a la gente que es lo que hace Sofía Gala? Sobre esto solo hay respuestas parciales (ver encuesta abajo). De lo que no hay duda es que buena parte de la trascendencia que tuvo la tapa, la adquirió por obra de los mismos medios de comunicación.